Pasar al contenido principal

Eventos Inmersivos

Eventos inmersivos

Un evento inmersivo no se decora: se construye desde la puerta

Diseñamos y montamos eventos inmersivos completos: escenografía temática, realidad virtual, experiencias sensoriales y juegos que meten al asistente dentro de la historia en lugar de sentarlo a mirarla.

La diferencia entre un evento temático y un evento inmersivo es dónde empieza. En el temático se pone decoración y se espera que el ambiente haga el resto. En el inmersivo, la experiencia arranca en la puerta: quien recibe va caracterizado, la luz y el sonido cambian al entrar, hay algo que el asistente tiene que hacer para avanzar, y cada zona del espacio cuenta una parte distinta. Esa continuidad es lo que hace que la gente se lo crea y deje de mirar el móvil.

Para conseguirlo trabajamos cuatro capas a la vez: escenografía, iluminación, actividad y personal caracterizado. La escenografía define el sitio, la luz define la hora y el clima, la actividad da un motivo para moverse por el espacio y el personal mantiene el tono. Si falta cualquiera de las cuatro se nota enseguida: una sala perfectamente decorada con camareros de uniforme normal deja de ser inmersiva en cinco minutos.

Las herramientas concretas varían. Hay eventos que se resuelven con realidad virtual, donde cada asistente entra en el mundo por su cuenta; otros con escenografía física y actores; y otros con experiencias sensoriales —humo, aroma, sonido envolvente, luz reactiva— que funcionan sin narrativa explícita. Lo que decide cuál usar no es la moda, sino cuánta gente hay, cuánto tiempo están y qué queréis que recuerden.

Conviene decidir pronto el nivel de participación que se le va a pedir al asistente. Hay públicos que agradecen que se les meta en la historia y otros que se incomodan si un actor les habla en personaje. En eventos de empresa esto se nota especialmente: una convención con directivos sénior admite ambientación e interacción opcional, pero no suele funcionar obligar a nadie a participar. Diseñamos con un grado de intensidad acordado y con salidas claras para quien prefiera solo mirar.

  • 4capas: espacio, luz, acción y personal
  • +22universos temáticos montados
  • 24 hrespuesta al presupuesto
  • 100%producción propia

Empieza antes de entrar

La recepción caracterizada, el cambio de luz y el primer gesto que se le pide al asistente son lo que marca la diferencia entre una sala decorada y una experiencia en la que la gente entra de verdad.

Da un motivo para moverse

Un evento inmersivo necesita que el asistente recorra el espacio. Repartimos actividades y hallazgos por zonas para que nadie se quede plantado en la barra toda la noche.

Coherente en las cuatro capas

Escenografía, iluminación, actividad y personal caracterizado se diseñan juntos. Cuando una de las cuatro se queda fuera de tono, la ilusión se rompe en los primeros minutos.

Cómo lo montamos

  1. Elegimos el universo

    Temática, tono y nivel de intensidad, ajustados al público real: no es lo mismo una convención que una fiesta privada.

  2. Diseñamos el recorrido

    Qué pasa al entrar, qué zonas hay, qué se hace en cada una y cómo se cierra la experiencia.

  3. Producimos escenografía y contenido

    Estructuras, atrezzo, iluminación y contenidos digitales, con pruebas previas antes del día del evento.

  4. Montamos y ejecutamos

    Montaje completo, actores y técnicos durante el evento, y desmontaje al terminar dejando el espacio intacto.

Formatos e ideas que funcionan

  • Evento temático completo con escenografía, actores y luz propia
  • Zona de realidad virtual con varios puestos simultáneos
  • Experiencia sensorial con luz reactiva, aroma y sonido envolvente
  • Escape room a escala de sala para grupos grandes
  • Recepción caracterizada con recorrido por zonas narrativas
  • Proyección envolvente que cambia el espacio cada media hora
  • Cena inmersiva donde cada plato cambia la escenografía de la sala
  • Experiencia de misterio por zonas con pistas repartidas por el espacio

Qué hace falta del espacio

El espacio condiciona un evento inmersivo más que el presupuesto. Necesitamos saber tres cosas antes de proponer nada: si se puede oscurecer, cuánta altura libre hay y qué se puede colgar o fijar. Con una sala que no se oscurece, la iluminación pierde la mitad de su efecto y hay que compensar con más escenografía física, lo que sube el coste sin mejorar el resultado.

También importa el estado en que hay que devolverlo. En hoteles y espacios de alquiler no se puede taladrar ni pegar sobre según qué superficies, así que trabajamos con estructuras autoportantes y sistemas de fijación reversibles. Lo confirmamos con el venue antes del montaje para que no haya discusiones al desmontar.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto espacio necesita un evento inmersivo?

Menos del que se piensa. Hemos montado experiencias completas en salas de doscientos metros. Lo que más condiciona no son los metros sino la altura libre y si se puede oscurecer la sala, porque la iluminación hace la mitad del trabajo.

¿Se puede adaptar a nuestra marca o a un producto?

Sí, y suele dar muy buen resultado en lanzamientos. La narrativa se construye alrededor del producto y los contenidos digitales se producen a medida. Necesitamos más margen de producción que en un evento estándar.

¿Cuánta gente puede pasar por una experiencia de realidad virtual?

Entre veinte y treinta personas por hora y puesto, según la duración del contenido. Para aforos grandes montamos varios puestos en paralelo y una cola gestionada por nuestro personal.

¿Trabajáis con actores?

Sí, cuando la experiencia lo requiere. Actores caracterizados, personal de sala en personaje y figuración. Es la capa que más sostiene la inmersión y la primera que se nota cuando falta.

¿Cuánto tiempo de montaje necesitáis?

Más que un evento convencional. Una escenografía completa con iluminación propia suele necesitar entre seis y doce horas, según el tamaño de la sala. Si el espacio solo está disponible el mismo día, lo decimos al presupuestar y proponemos una versión que sí encaje en ese margen.

Pedir presupuesto