Suelo o pared que reacciona al paso
Proyecciones interactivas que cambian según por dónde camina la gente, sin necesitar explicación previa.
Eventos Inmersivos
Una experiencia interactiva es una instalación que reacciona a lo que hace el invitado, con sensores, pantallas o proyecciones que cambian según sus movimientos o decisiones.
Instalaciones que responden al gesto del invitado, para que nadie se quede mirando desde fuera.
Instalaciones y juegos que reaccionan al movimiento, la voz o el tacto del invitado, para que la experiencia dependa de la participación de cada persona y no de mirar un espectáculo desde la butaca.
Hay una frontera clara entre decorar un evento y hacerlo interactivo: la decoración se mira, la interacción se activa. Una instalación que responde al gesto del invitado —luz que sigue el movimiento, un suelo que reacciona al paso, una pantalla que dibuja lo que la cámara capta— convierte al espectador en protagonista.
Funciona especialmente bien en momentos donde la gente ya está de pie y buscando algo que hacer, como el cóctel de bienvenida o los tiempos muertos entre partes formales del evento.
Proyecciones interactivas que cambian según por dónde camina la gente, sin necesitar explicación previa.
Instalaciones lumínicas que responden en tiempo real a quien se mueve delante, generando un efecto distinto cada vez.
Pantallas o proyecciones que incorporan lo que graba la cámara del momento, para que cada participación sea única.
En qué parte del evento entra la instalación y las dimensiones reales disponibles.
Tipo de interacción (movimiento, voz, tacto) ajustada al público y al objetivo.
Cada instalación se calibra en el espacio real antes de que lleguen los invitados.
Depende de la instalación; la mayoría admite varias personas simultáneas sin perder la calidad de la respuesta.
Se adapta desde rincones pequeños hasta salas completas; lo confirmamos con las medidas reales.
Sí, tanto los gráficos como los colores de la instalación se pueden adaptar a la identidad del evento.
No, todas las instalaciones están pensadas para activarse de forma intuitiva, sin instrucciones largas.