Pensado para vuestra plantilla
Las actividades se eligen por lo que encaja con vuestra gente, no por lo que es más vistoso. Personalizamos nombres de equipo, premios y contenidos para que tenga sentido interno.
Eventos Corporativos
Los eventos internos son los que una empresa organiza solo para su propio personal, sin clientes ni público externo, para celebrar logros, reforzar la cultura o reunir al equipo.
Eventos internos para empleados: celebraciones de equipo, aniversarios de empresa y jornadas que no son ni formación ni fiesta.
Montamos eventos internos para plantillas: celebraciones de equipo, aniversarios de empresa, jornadas de bienvenida y actividades de cultura interna, con formatos que funcionan sin público externo ni presión comercial.
Un evento interno no tiene clientes, ni prensa, ni patrocinadores. Eso lo hace más libre y, paradójicamente, más difícil: sin un objetivo externo claro, la organización tiende a copiar el formato de otros eventos y acaba montando una versión menor de una convención o una fiesta descafeinada. Lo que la gente espera de un evento interno es algo distinto: sentir que la empresa ha pensado en ellos en concreto.
Eso se nota en detalles pequeños y baratos. Que la actividad tenga que ver con lo que la plantilla hace o con alguna broma interna. Que los premios signifiquen algo dentro de la empresa y no sean tarjetas regalo genéricas. Que el horario respete la vida de la gente y no obligue a quedarse hasta las nueve un jueves. Son cosas que no aparecen en ningún presupuesto y que deciden cómo se recuerda el evento.
En cuanto a formato, los eventos internos admiten mucha variedad porque no hay que impresionar a nadie. Funcionan las actividades participativas, las celebraciones con comida informal, los torneos internos que se alargan varias semanas, los talleres donde se aprende algo que no es del trabajo. Y funcionan especialmente bien las cosas que dejan algo físico en la oficina: un mural, una foto de grupo grande, un trofeo que se queda en recepción.
Trabajamos con empresas de todos los tamaños, en sus propias oficinas o en espacios de alquiler. Aportamos material, personal y propuesta, y ajustamos el formato al presupuesto real, que en eventos internos suele ser más contenido que en los de cara al cliente.
Las actividades se eligen por lo que encaja con vuestra gente, no por lo que es más vistoso. Personalizamos nombres de equipo, premios y contenidos para que tenga sentido interno.
Buena parte del catálogo funciona en salas, comedores, aparcamientos o terrazas de empresa, sin necesidad de alquilar un espacio externo.
Un mural, un trofeo, una foto grande o un vídeo del día. Es lo que hace que el evento siga presente semanas después en lugar de agotarse esa tarde.
Qué celebráis o qué queréis conseguir, cuánta gente sois y dónde lo haríais.
Actividad, duración, personal y precio cerrado, ajustado al presupuesto que tengáis disponible.
Si es en vuestras instalaciones, revisamos accesos, superficie y corriente. Si es fuera, ayudamos a elegir espacio.
Montaje fuera del horario de trabajo si hace falta, actividad con personal propio y recogida al terminar.
En los eventos internos hay una cosa que la gente comenta siempre y que casi nunca está en el presupuesto: si la dirección participó. Un evento donde los responsables se quedan de pie en un lado mirando el reloj transmite exactamente lo contrario de lo que se pretendía. Uno donde participan, compiten y pierden como el resto cambia la percepción por completo.
No es algo que podamos aportar nosotros, pero sí lo tenemos en cuenta al proponer. Elegimos actividades en las que un director general puede participar sin quedar en ridículo y sin que nadie se sienta incómodo compitiendo contra él, que es un equilibrio más delicado de lo que parece y que decide buena parte del resultado.
Sí, es lo más habitual en eventos internos. Necesitamos saber las medidas de acceso, si hay ascensor de carga y de dónde podemos enchufar. Seleccionamos material que entre sin complicaciones.
Menos del que se suele pensar. Muchos formatos internos se resuelven con una actividad y un carrito de comida, sin escenario ni producción. Decidnos la cifra con la que contáis y proponemos dentro de ella, no por encima.
Sí, y suele funcionar mejor. Los eventos internos fuera de horario se perciben como una obligación extra; dentro de la jornada se perciben como un regalo de tiempo, que es un detalle que la plantilla valora bastante.
Sí, y es lo que más se nota. Nombres de equipo, pruebas con referencias internas, premios con significado propio. Necesitamos que nos contéis un poco cómo funciona la casa para acertar con el tono.
Sí. Torneos que duran semanas, actividades mensuales o programas anuales. Para ese formato preparamos calendario y precio cerrado por sesión, que sale mejor que contratar cada vez por separado.