Resuelve la acumulación en accesos
El público llega una o dos horas antes y se amontona en las puertas. Una zona de actividad reparte a la gente y descarga el dispositivo de acceso.
Festivales y Grandes Eventos
Una fan zone es un espacio abierto junto a un estadio, circuito o recinto donde los aficionados se reúnen antes o durante un evento, con pantallas y actividades.
Fan zones con simuladores, retos y marcador para las horas previas al partido, al concierto o a la carrera.
Montamos fan zones completas: simuladores, retos con marcador, photocall, activaciones de patrocinador y carritos, pensadas para ocupar las horas previas y para repartir al público antes de la apertura de puertas.
La fan zone nació para resolver un problema muy concreto: miles de personas llegan al recinto una o dos horas antes de que empiece nada, se acumulan en los accesos y no tienen dónde ir. Es una situación incómoda para el público y un riesgo de gestión para la organización, y una zona de actividad bien dimensionada resuelve las dos cosas a la vez.
Lo que mejor funciona en este contexto es lo que conecta con el motivo por el que la gente ha venido. En un partido, el simulador de penaltis y el chutómetro; en un concierto, el photocall y los juegos con música; en una carrera, los retos de fuerza y velocidad. Cuanto más cerca esté la actividad del evento principal, más participación genera, porque el público ya está mentalmente en ese contexto.
El marcador es lo que convierte la fan zone en algo más que una espera entretenida. Un ranking del día, un récord visible o una competición entre aficiones da a la gente una razón para participar varias veces y para volver el siguiente partido. Y da al patrocinador algo que medir, que es la diferencia entre un espacio de marca y un soporte publicitario.
La logística tiene una exigencia propia: la fan zone se monta antes de que llegue el público y se desmonta cuando ya ha entrado todo el mundo, con accesos restringidos por seguridad en ambos momentos. Trabajamos con esas ventanas y coordinamos con el responsable de recinto para que el montaje no interfiera con el dispositivo de acceso.
El público llega una o dos horas antes y se amontona en las puertas. Una zona de actividad reparte a la gente y descarga el dispositivo de acceso.
Penaltis en un partido, retos de velocidad en una carrera, photocall en un concierto. Cuanto más cerca está del motivo de la visita, más participación genera.
Un ranking da razones para repetir y para volver, y da al patrocinador algo que medir, que es lo que separa un espacio de marca de un simple soporte.
Recinto, aforo, hora de apertura de puertas y hora real de llegada del público.
Actividades conectadas con la disciplina, capacidad por hora y distribución que descargue los accesos.
Ventanas de montaje y desmontaje, accesos restringidos y documentación del recinto.
Personal en cada punto durante toda la franja previa y recogida ordenada una vez entra el público.
Hay un momento delicado que conviene planificar: cuando se abren las puertas del recinto, la fan zone se vacía en cinco minutos. Si en ese instante quedan actividades abiertas con gente jugando, se genera un conflicto entre quien quiere terminar su turno y el dispositivo de acceso, que necesita que la explanada se despeje.
La forma de evitarlo es anunciar el cierre con quince minutos de antelación y dejar de admitir participantes nuevos diez minutos antes de puertas. Es una decisión operativa mínima, pero marca la diferencia entre un cierre ordenado y una zona que hay que desalojar con prisas mientras empieza el evento.
Antes de que llegue el público, que suele ser mucho antes de lo previsto. Cerramos el montaje con margen y coordinamos con el responsable de seguridad, porque en muchos recintos el acceso de vehículos se cierra a una hora fija.
Depende del aforo. Para diez mil asistentes solemos trabajar con doscientos a cuatrocientos metros cuadrados en la explanada de acceso. Con el plano os decimos cuántas actividades caben sin estorbar el flujo de entrada.
Sí, completamente: vinilos, pantallas, premios y photocall. En fan zones es lo habitual, porque suele ser un espacio vendido a un patrocinador dentro del paquete del evento.
Parte del material es apto para exterior sin cubrir, y para el resto montamos carpa. En eventos de invierno recomendamos prever cobertura desde el presupuesto, porque una fan zone cancelada por lluvia deja al público en los accesos.
Sí, y sale mejor de precio que contratarlo partido a partido. Con contrato de temporada dejamos material en depósito y mantenemos el mismo equipo, lo que reduce el tiempo de montaje en cada jornada.