Contenido que el visitante publica
Fotomatones, retratos con IA y vídeos en 360 producen imágenes que la gente quiere enseñar. Cada asistente se convierte en un canal de difusión sin coste de medios.
Activaciones de Marca
Las experiencias digitales usan tecnología como la realidad virtual, la realidad aumentada o las pantallas táctiles para que el público interactúe con una marca en un evento o espacio.
Realidad virtual, fotomatones con IA y juegos de pantalla para marcas que quieren dejar contenido además de recuerdo.
Montamos experiencias digitales para marcas y eventos: realidad virtual, fotomatones con inteligencia artificial, juegos de pantalla, rankings en vivo y contenidos que el participante comparte por su cuenta.
Una activación física termina cuando el visitante se va. Una digital, no: la foto se publica, el vídeo se comparte, el resultado se comenta. Esa prolongación es la razón principal por la que las marcas eligen formatos digitales, y es también lo que hay que diseñar con cuidado, porque el contenido solo circula si vale la pena compartirlo.
El fotomatón sigue siendo el caso más claro y ha evolucionado bastante. Las versiones actuales generan vídeo en 360 grados, retratos procesados con inteligencia artificial, ilustraciones dibujadas por un brazo robótico o impresiones personalizadas al momento. Todas comparten lo mismo: producen una imagen que el participante quiere enseñar, lo que convierte a cada asistente en un canal de difusión voluntario.
La realidad virtual cumple otra función. No genera tanto contenido compartible, pero produce el recuerdo más intenso de cualquier formato, porque el visitante entra literalmente en otro sitio durante tres minutos. Es especialmente útil cuando hay que explicar algo que no se puede enseñar físicamente: el interior de un producto, un proceso industrial, un lugar remoto.
Los juegos de pantalla completan el conjunto. Quiz, retos de puntuación, competiciones multijugador, rankings acumulados. Son los que mejor miden, porque registran cada partida, y los que mejor captan contactos, porque pedir un dato para entrar en la clasificación se percibe como algo razonable y no como un formulario.
Fotomatones, retratos con IA y vídeos en 360 producen imágenes que la gente quiere enseñar. Cada asistente se convierte en un canal de difusión sin coste de medios.
El interior de un producto, un proceso industrial o un lugar remoto. Tres minutos de inmersión explican lo que una pantalla plana no consigue en diez.
Los juegos de pantalla registran cada partida, y pedir un dato para aparecer en el ranking se percibe como razonable en lugar de como un formulario.
Contenido compartible, recuerdo intenso o captación de datos. Cada uno lleva a un formato distinto.
Cuántas personas hay que atender por hora y cuántos puestos hacen falta para conseguirlo.
Marcos, filtros, pantallas y, si es realidad virtual, el contenido inmersivo con vuestra imagen.
Ejecución con personal y técnico, y entrega de registros, imágenes y estadísticas al terminar.
Hay una idea equivocada bastante extendida: que una activación digital se gestiona sola. En la práctica pasa lo contrario. Un fotomatón sin personal genera colas desordenadas, gente que no sabe dónde ponerse y fotos malas; con una persona atendiendo, el mismo equipo mueve el doble de participantes y el resultado visual es mucho mejor.
Lo mismo ocurre con la realidad virtual, donde hace falta alguien que coloque el visor, explique en diez segundos qué va a pasar y controle el tiempo. El material digital es lo que produce el contenido, pero es el personal el que decide cuánta gente pasa por él y con qué calidad sale lo que se lleva.
Sí. Se puede entregar por correo, por código QR o en una galería online privada del evento. La opción digital suele funcionar mejor que la impresión, porque el contenido llega al móvil y se publica sin pasos intermedios.
Entre veinte y treinta personas por hora, contando la experiencia, el cambio de participante y la higiene del visor. Para aforos grandes montamos varios puestos en paralelo con cola gestionada.
Sí, completamente: marcos, filtros, fondos, mensajes y pantallas de resultado. En realidad virtual el contenido a medida requiere más plazo de producción, entre dos y cuatro semanas según la complejidad.
Participaciones, franjas horarias, puntuaciones y, si la mecánica incluye captación, los contactos con la información de consentimiento. Lo entregamos en el formato que uséis en vuestro CRM.
Electricidad normal en casi todos los casos. Conexión a internet solo si queréis entrega inmediata de contenido o publicación en tiempo real; cuando el wifi del recinto no es fiable, llevamos conectividad propia.