Diseñado desde la logística
Todo tiene que caber en el vehículo, montarse en dos horas y aguantar cinco montajes. Eso descarta material que funcionaría en un evento único y hay que saberlo antes de elegir.
Lanzamientos de Producto
Un roadshow es una gira en la que la misma presentación o evento de marca se repite en varias ciudades durante un periodo, para llegar a públicos de distintos lugares.
Rutas de varias ciudades con el mismo montaje, el mismo equipo y el mismo resultado en cada parada.
Producimos roadshows completos: material transportable, montaje en menos de dos horas, equipo fijo que recorre la ruta y la misma calidad de activación en cada parada, con reporte consolidado al terminar.
La diferencia entre montar un evento y montar un roadshow no está en el contenido sino en las restricciones. Todo tiene que caber en el vehículo, montarse rápido, funcionar sin infraestructura especial y aguantar el desgaste de cinco montajes y desmontajes en diez días. Eso descarta buena parte del material que funcionaría perfectamente en un evento único, y obliga a diseñar desde la logística hacia el contenido.
La segunda restricción es el equipo humano. Un roadshow con cuadrilla distinta en cada ciudad tiene una curva de aprendizaje que se paga en las dos primeras paradas: el montaje es más lento, la activación va peor y la experiencia del visitante es desigual. Por eso trabajamos con el mismo equipo recorriendo la ruta siempre que la distancia lo permite, y solo reforzamos con personal local para atender al público.
La tercera es el calendario. Entre parada y parada hay que desmontar, cargar, viajar, descansar y volver a montar, y el margen realista entre ciudades es de un día, no de una tarde. Planificamos la ruta con esos tiempos reales y con margen para imprevistos, porque una avería o un retraso en la carga se arrastra al resto de la gira si no hay colchón.
Lo que sí se mantiene igual es la medición. Cada parada genera su recuento de participaciones, contactos y franjas horarias, y al terminar entregamos un reporte consolidado que permite comparar ciudades. Es la información que después decide dónde repetir el año siguiente y dónde no vale la pena volver.
Todo tiene que caber en el vehículo, montarse en dos horas y aguantar cinco montajes. Eso descarta material que funcionaría en un evento único y hay que saberlo antes de elegir.
Cambiar de cuadrilla en cada ciudad se paga en las dos primeras paradas. Con equipo fijo la calidad es la misma desde el primer día.
Participaciones, contactos y franjas por parada, consolidados al terminar. Es lo que permite decidir dónde repetir y dónde no volver.
Ciudades, fechas, ubicaciones y orden, con tiempos reales de desmontaje, viaje y montaje.
Elementos que caben, se montan rápido y aguantan la gira, con repuestos de lo que más se desgasta.
Cada municipio tiene sus plazos y condiciones. Lo iniciamos con semanas de antelación para no perder una parada.
Activación en cada ciudad con el mismo equipo y reporte unificado al terminar la ruta.
En casi todas las giras, la primera ciudad rinde por debajo de las demás. Es normal: es donde se descubre que el montaje tarda más de lo previsto, que falta una pieza, que el argumento de calle no está del todo afinado. Lo que no es normal es no contarlo con ello al planificar.
Por eso, cuando se puede elegir, recomendamos empezar la ruta por la ciudad menos importante y dejar la más estratégica para la segunda o tercera parada, cuando el equipo ya tiene el montaje rodado. Es una decisión de calendario que no cuesta nada y que mejora bastante el resultado medio de la gira.
Entre tres y ocho funciona bien. Por debajo de tres no compensa la logística de gira frente a montajes independientes; por encima de ocho, el desgaste del material y del equipo empieza a notarse y conviene dividir en dos tramos.
Nosotros, si nos lo encargáis. Cada municipio tiene plazos distintos, y en una gira eso es crítico: un permiso que no llega a tiempo obliga a cambiar la parada o a buscar ubicación alternativa con poco margen.
Sí, y es lo habitual en las ciudades con más afluencia. El equipo fijo lleva el montaje y la operación, y se refuerza con personal de la zona para atender al público en las horas punta.
Se planifica desde el principio. Lo normal es dejar un día de colchón en la ruta, que permite recuperar una parada perdida o mover la activación a otra franja sin arrastrar el retraso al resto.
Sí, y es una de las ventajas de la gira: la producción gráfica se amortiza entre todas las paradas, lo que hace que el coste por ciudad baje bastante respecto a un evento único.