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Jornadas Corporativas

Jornadas corporativas

Ocho horas de sala se sostienen si hay dos momentos que no son sala

Montamos la parte de actividad de jornadas corporativas y away days: dinámicas cortas entre bloques de trabajo, actividad principal de tarde y propuestas de bienestar para romper el ritmo de un día largo.

Una jornada corporativa de día completo tiene un problema físico antes que un problema de contenido: ocho horas sentados en la misma sala agotan a cualquiera, por interesante que sea el programa. A partir de la tercera hora la atención cae, después de comer cae en picado, y la última parte del día se pierde por completo si no hay nada que corte esa curva.

Lo que mejor rompe el ritmo no son las pausas de café, que la gente dedica a mirar el móvil, sino las actividades cortas y físicas. Diez minutos de algo que obligue a levantarse, moverse y hablar con alguien distinto recuperan el nivel de atención de toda la sala, y el efecto dura otra hora larga. Lo llamamos dinámicas de corte y son, con diferencia, la parte más rentable de una jornada.

Para la tarde, el formato depende del objetivo. Si la jornada es de trabajo real, funciona mejor una actividad breve después de comer que despeje y permita seguir. Si la jornada es de convivencia o cierre de trimestre, la actividad puede ocupar toda la tarde y convertirse en el eje del día, con la parte formal concentrada por la mañana.

Aportamos material, monitores y guion de tiempos. Trabajamos en salas de hotel, espacios de coworking, masías reconvertidas y centros de convenciones, y adaptamos las propuestas a lo que el espacio permite: hay actividades que necesitan altura, otras que necesitan poder mover mesas, y otras que funcionan sin tocar nada.

  • 10 minpor dinámica de corte
  • +1 hde atención recuperada
  • 24 hrespuesta al presupuesto
  • 100%monitores propios

Dinámicas de diez minutos

Actividades cortas entre bloques que obligan a levantarse y moverse. Recuperan la atención de la sala entera y su efecto dura más de una hora.

La tarde, según el objetivo

Si la jornada es de trabajo, algo breve después de comer. Si es de convivencia, la actividad puede ocupar toda la tarde y ser el eje del día.

Adaptado a la sala que tengáis

Hay propuestas que necesitan altura, otras que requieren mover mesas y otras que funcionan sin tocar nada. Elegimos según lo que el espacio permite de verdad.

Cómo lo montamos

  1. Nos dais el programa

    Horario de la jornada, bloques de trabajo, pausas y en qué tipo de sala se celebra.

  2. Proponemos los cortes

    Qué dinámica en qué momento, cuánto dura y qué necesita del espacio, con precio cerrado.

  3. Ajustamos con el espacio

    Comprobamos altura, posibilidad de mover mobiliario, superficie y tomas eléctricas.

  4. Ejecutamos la jornada

    Nuestros monitores entran en los momentos pactados, dirigen la actividad y devuelven la sala a su estado sin perder tiempo.

Formatos e ideas que funcionan

  • Dinámica de diez minutos entre bloques de la mañana
  • Sesión de estiramientos o mindfulness a media jornada
  • Reto de equipo corto justo después de comer
  • Actividad principal de tarde con marcador y premios
  • Masajes exprés durante las pausas de trabajo
  • Taller creativo colaborativo para la última franja
  • Simuladores o juegos rápidos en la zona de café
  • Cierre con brindis y coctelería en vivo

La curva de atención de un día largo

Si se dibuja la atención de una sala a lo largo de una jornada completa, el gráfico es siempre el mismo: alta la primera hora, decente hasta la comida, mínima entre las tres y las cuatro y media, y ligeramente recuperada al final porque se ve el término. Conocer esa curva permite colocar el contenido importante donde la gente está receptiva y poner la actividad justo donde el gráfico cae.

Ese es todo el criterio con el que proponemos los cortes. No se trata de meter entretenimiento porque sí, sino de colocarlo en los dos momentos concretos en los que la sala se está perdiendo. Con dos intervenciones bien situadas, una jornada de ocho horas se sostiene mucho mejor que con cuatro pausas de café.

Preguntas frecuentes

¿Interrumpe el programa de trabajo?

No si se planifica con vosotros. Las dinámicas de corte duran diez minutos y se colocan justo donde el programa ya tenía una pausa. Devolvemos la sala a su estado inmediatamente para que la sesión siguiente empiece a su hora.

¿Hace falta cambiar de sala?

No necesariamente. Hay propuestas diseñadas para funcionar en la misma sala, incluso sin mover mesas. Si hay posibilidad de usar otro espacio, el efecto es mejor, pero no es imprescindible.

¿Sirve para grupos pequeños?

Sí. Las dinámicas cortas funcionan bien desde ocho personas. En grupos muy pequeños ganan peso las actividades colaborativas de un solo equipo frente a los formatos competitivos.

¿Podéis hacerlo en inglés?

Sí. Nuestros monitores trabajan en castellano, catalán e inglés, y en jornadas con asistentes internacionales priorizamos dinámicas que se entienden sin depender del idioma.

¿Cuánto cuesta añadir dinámicas a una jornada?

Bastante menos de lo que se suele pensar, porque no requieren material pesado ni montajes largos. Es la parte del presupuesto con mejor relación entre lo que cuesta y el efecto que tiene sobre el día.

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