Mide de verdad
Radar, sensor y portería reglamentaria. Cuando el resultado es fiable la gente repite; cuando se nota aproximado, la activación pierde credibilidad.
Eventos Deportivos
Una activación deportiva es una acción de marketing en la que una marca se acerca al público a través del deporte, con una actividad que la gente practica en el lugar.
Activaciones deportivas para marcas: retos con marcador, simuladores y mecánicas que funcionan donde hay público de deporte.
Producimos activaciones deportivas para marcas: chutómetro, simulador de penaltis, retos de precisión y velocidad con radar, ranking acumulado y captación de contacto, personalizados y con personal propio.
Activar en un contexto deportivo tiene una ventaja evidente: el público ya está predispuesto a competir. No hay que convencer a nadie de que pruebe, solo hay que ofrecer algo que merezca la pena intentar. Esa ventaja tiene una contrapartida igual de clara: este público distingue enseguida lo que está bien hecho de lo que es un juguete con un logo encima.
Por eso trabajamos con material que mide de verdad. Un chutómetro con radar que da la velocidad real, un simulador de penaltis con portería reglamentaria, un reto de precisión con sensor. Cuando el resultado es fiable, la gente repite para mejorarlo; cuando se nota que el número es aproximado, la actividad pierde credibilidad y con ella el interés.
El ranking es el segundo elemento imprescindible. Un marcador con los mejores registros del día o del fin de semana da un motivo para volver, genera conversación entre desconocidos y justifica pedir el contacto para avisar al ganador. Esa cadena es la que convierte una activación entretenida en una que además deja base de datos.
Trabajamos tanto para marcas deportivas como para patrocinadores de otros sectores que activan en eventos de deporte. En el segundo caso, el trabajo de diseño es mayor: hay que encontrar una conexión creíble entre la marca y el contexto, porque una activación que no tiene nada que ver con el deporte se percibe como publicidad pura y rinde bastante menos.
Radar, sensor y portería reglamentaria. Cuando el resultado es fiable la gente repite; cuando se nota aproximado, la activación pierde credibilidad.
Un marcador de los mejores del día da motivo para volver, genera conversación y justifica pedir el contacto para avisar al ganador.
Si la marca no es deportiva, hay que encontrar un vínculo con el contexto. Sin él, la activación se percibe como publicidad pura y rinde mucho menos.
Qué relación hay entre la marca y el deporte del evento, y cómo se traduce en una mecánica creíble.
Qué se mide, cómo se puntúa y cuántas participaciones por hora hace falta absorber.
Vinilos, pantallas, premios y contenido de marcador, con prueba antes del evento.
Personal en el punto durante todo el horario y entrega de participaciones y contactos al terminar.
En una activación deportiva hay una métrica que revela si funciona: cuánta gente juega dos veces. El público de deporte es competitivo y, si el reto está bien calibrado, el primer intento casi siempre deja la sensación de que se puede hacer mejor. Ese segundo intento es donde se produce la conversación con el personal, donde se mira el ranking y donde se deja el contacto.
Calibrar el reto para que el primer intento sea decente pero mejorable es, por tanto, una decisión de diseño con consecuencias directas sobre el resultado. Si es demasiado fácil, nadie repite; si es imposible, la gente abandona a la primera. Ese punto medio es lo que ajustamos antes de salir a activar.
Sí, trabajamos con radar y sensores calibrados. Es un punto crítico con público deportivo: en cuanto se percibe que el número es aproximado, la gente deja de intentarlo y la activación pierde su razón de ser.
Se busca una conexión creíble con el contexto: un atributo del producto que se pueda medir, un beneficio relacionado con el esfuerzo o la recuperación. Sin ese vínculo la activación funciona peor y lo decimos antes de producir.
Sí, y en este contexto tiene muy buena aceptación: se pide el dato para entrar en el ranking o para optar al premio final. Os entregamos la base con la información de consentimiento correspondiente.
Sí, con las adaptaciones necesarias. Algunos retos requieren distancia de seguridad o altura libre, y eso condiciona qué se puede montar en un pabellón o en una sala frente a una explanada exterior.
Sí, y es lo más rentable. La personalización se produce una vez y se amortiza entre todas las fechas, con reporte consolidado que permite comparar rendimiento entre eventos.