Se entiende desde lejos
Elegimos elementos con movimiento, luz o marcador visible. Si el peatón tiene que acercarse para entender qué es, ya ha pasado de largo.
Activaciones de Marca
El street marketing es la publicidad que se hace directamente en la calle o en espacios públicos, con acciones llamativas que buscan sorprender al peatón y generar contacto con la marca.
Acciones de calle con juegos, ruletas y personal que sabe abordar: parar al peatón es la mitad del trabajo.
Montamos acciones de street marketing con juegos que paran al peatón, ruletas de premios, carritos itinerantes y personal de calle formado, incluyendo la tramitación de permisos municipales.
La calle es el entorno más hostil para una marca. El peatón va a algún sitio, lleva prisa y ha aprendido a esquivar a quien reparte folletos. Tres segundos es todo el margen que hay para que decida pararse o seguir, y en esos tres segundos no da tiempo a explicar nada: tiene que haber algo visible que se entienda solo y que prometa algo concreto a cambio de un minuto.
Un juego cumple exactamente esa función. Una ruleta que gira, un reto de reflejos con marcador, una diana. El peatón entiende la mecánica desde lejos, ve que otros están jugando y que alguien acaba de llevarse algo. La cola, cuando se forma, se convierte en el mejor reclamo de la acción, porque la gente se para donde ya hay gente parada.
El personal es la otra mitad. Una azafata que se limita a estar de pie junto al expositor no genera nada; una que sabe abordar sin resultar invasiva, explica la mecánica en diez segundos y gestiona el turno cambia por completo el rendimiento de la misma acción. Formamos al equipo con el argumento de la campaña antes de salir, y el primer día trabajamos con un responsable en la calle ajustando el discurso.
La parte administrativa la llevamos nosotros. Ocupar vía pública requiere autorización en la mayoría de municipios, con plazos que no son inmediatos y condiciones que varían por zona. Os decimos qué hace falta, lo tramitamos si nos lo encargáis y planteamos alternativas cuando la ubicación ideal no es autorizable.
Elegimos elementos con movimiento, luz o marcador visible. Si el peatón tiene que acercarse para entender qué es, ya ha pasado de largo.
Azafatas y promotoras formadas con el argumento de la campaña, que explican la mecánica en diez segundos y gestionan el turno sin agobiar a nadie.
Tramitamos la ocupación de vía pública con el ayuntamiento correspondiente y os avisamos con tiempo de los plazos, que suelen ser lo más lento del proceso.
Producto, público, ciudades, fechas y qué queréis conseguir: muestras entregadas, contactos o notoriedad.
Dónde hay flujo real de vuestro público y qué juego encaja, con precio cerrado y participaciones estimadas.
Permisos municipales, personalización del material y formación del equipo de calle.
Ejecución en las franjas contratadas y recuento de participaciones por hora al terminar cada jornada.
Después de muchas acciones, hay una conclusión bastante clara: la ubicación pesa más que la mecánica. Una ruleta correcta en un punto con mucho flujo del público objetivo rinde el triple que una activación espectacular en una plaza bonita pero vacía a esa hora. Por eso insistimos en revisar el punto antes, si hace falta yendo a verlo en la franja en la que se va a activar.
También importa la hora. El mismo lugar puede tener flujo de oficina a las nueve, flujo comercial a las doce y flujo familiar el sábado por la tarde, y cada uno de esos públicos responde a mecánicas distintas. Ajustar la franja al público que interesa es gratis y es lo que más cambia el rendimiento de una acción de calle.
En la mayoría de municipios sí, y depende de la zona concreta. Los plazos municipales van de días a varias semanas según la ciudad. Os decimos qué se necesita y lo tramitamos si nos lo encargáis, pero conviene empezar con margen.
Con una buena ubicación y una mecánica rápida, entre cien y trescientas personas por jornada de cuatro horas. Depende mucho del flujo peatonal real del punto, que es lo que más pesa en el resultado.
Sí, en paralelo o en formato itinerante. Asignamos un responsable por ciudad, unificamos el reporte y os entregamos un único recuento consolidado en lugar de datos sueltos de cada plaza.
Buena parte sí: funciona con batería y no necesita toma de corriente, que en vía pública rara vez está disponible. Para lo que sí requiere electricidad llevamos generador silencioso o batería de gran capacidad.
Se pacta de antemano. Lo habitual es fijar fechas alternativas dentro de la misma semana, porque en street marketing la lluvia reduce el flujo peatonal hasta el punto de que la acción no rinde.