Saca a la gente de su corrillo
Una zona de casino o una barra de juegos obliga a moverse por la sala. Es la forma más eficaz de que se mezclen departamentos sin que nadie tenga que forzar una presentación.
Eventos Corporativos
La fiesta de empresa es la celebración que una compañía organiza para su plantilla, normalmente en Navidad, en verano o al cerrar un buen año, con comida, música y actividades.
Casino, fotomatón, espectáculos y barra de juegos para que la fiesta de empresa deje de ser una cena con música de fondo.
Montamos el entretenimiento de fiestas de empresa de cualquier tamaño: mesas de casino, fotomatón, juegos de barra, espectáculos y carritos de comida, con montaje, personal y desmontaje incluidos.
En casi todas las fiestas de empresa se repite la misma escena: acaba la cena, se abre la barra y la sala se divide en corrillos que ya venían formados de la oficina. La música sola no lo arregla, porque bailar exige un nivel de confianza que no todo el mundo tiene con sus compañeros. Lo que sí lo arregla es poner algo que hacer entre las mesas y la barra: una zona de casino, un fotomatón con cola, un futbolín. La gente se mueve, se mezcla y la fiesta arranca sin que nadie tenga que animarla desde un micrófono.
La elección concreta depende mucho del perfil de plantilla. En empresas jóvenes funcionan los juegos competitivos y la barra de arcades; en plantillas más veteranas rinde mejor el casino, que tiene un ritmo pausado y permite estar sentado charlando mientras se juega. Y en empresas muy mezcladas, el fotomatón es el denominador común: todo el mundo se hace la foto, desde el becario hasta el director general, y la impresión se queda pegada en la pantalla del ordenador durante meses.
El formato horario también manda. Una fiesta que empieza con cóctel de pie a las ocho y termina a las dos admite tres o cuatro propuestas encadenadas: algo ligero al principio, el plato fuerte tras la cena y comida de madrugada al final. Una cena sentada que se levanta a las once solo da margen para una actividad bien montada, y estirar más de la cuenta acaba en material desaprovechado.
Trabajamos con material propio y personal propio, así que el mismo interlocutor que te pasa el presupuesto coordina la carga, el montaje y la retirada. En salones de hotel y espacios de alquiler nos encargamos también de la documentación que el venue pida, que suele ser lo que más tiempo consume cuando se deja para la última semana.
Una zona de casino o una barra de juegos obliga a moverse por la sala. Es la forma más eficaz de que se mezclen departamentos sin que nadie tenga que forzar una presentación.
No hace falta parar la fiesta para que empiece la actividad. Todo lo que proponemos convive con la música, la barra y las conversaciones sin pedir la atención de la sala.
Las impresiones del fotomatón, los premios del casino o las fotos del photocall siguen circulando por la oficina semanas después. Es la parte de la fiesta que se prolonga en el tiempo.
Cena sentada o cóctel, número de asistentes, horario y en qué tipo de espacio se celebra.
Qué actividad en cada tramo de la noche, cuánta gente atiende y precio cerrado en 24 horas.
Horarios de carga, superficie, tomas de luz y documentación que pida el hotel o el local.
Montaje antes de que lleguen los invitados, personal en cada actividad toda la noche y retirada al cierre.
Las dos primeras semanas de diciembre son, con diferencia, el momento de más demanda del año. Cientos de empresas celebran el mismo viernes y el material bueno —casino, fotomatones, arcades— se reserva con meses de antelación. Si vuestra fiesta cae ahí, la decisión de qué poner acaba condicionada por lo que queda libre más que por lo que os gustaría.
Si podéis mover la fecha a la última semana de noviembre o a mediados de enero, la diferencia en disponibilidad es enorme y el presupuesto rinde más. Y si la fecha es inamovible, lo razonable es bloquear el material cuanto antes aunque los detalles de la fiesta todavía no estén cerrados: el resto se ajusta después sin problema.
Una mesa de casino ocupa unos seis metros cuadrados contando el espacio de los jugadores. Para cien invitados solemos proponer tres mesas, que atienden bien sin generar cola. Con las medidas del salón te decimos cuántas caben sin comerse la pista de baile.
Sí: fichas de casino, marcos de fotomatón, fondos de photocall y premios. Necesitamos el logo en alta o en vectorial con unos días de margen para producir. Es un extra que cuesta poco y cambia bastante la percepción del evento.
Habitualmente. Conocemos los requisitos típicos: horarios de carga por muelle, prohibición de anclajes, límites de peso en plantas altas y documentación de seguros. Lo tramitamos nosotros con el hotel para que no tengáis que mediar.
Hasta la hora que se acuerde en el presupuesto. Lo habitual son cuatro o cinco horas de servicio. Si la fiesta se alarga se puede ampliar sobre la marcha, con el precio por hora ya fijado de antemano para que no haya sorpresas.
Dos o tres semanas bastan la mayor parte del año. Para diciembre conviene reservar en octubre: la primera quincena concentra casi todas las fiestas de empresa del país y el material se agota.