Programación por franjas, no por catálogo
Proponemos qué funciona a cada hora del día según el público que hay en la plaza en ese momento, para que la actividad no se solape con la comida ni muera a media tarde.
Eventos
Las fiestas populares son las celebraciones que organizan ayuntamientos y comisiones de fiestas para todo el municipio: fiestas mayores, ferias, verbenas y fiestas de barrio.
Juegos gigantes, hinchables, atracciones y espectáculos para fiestas mayores, ferias municipales y verbenas, con toda la documentación en regla.
Trabajamos con ayuntamientos, entidades y comisiones de fiestas de toda Cataluña montando juegos gigantes, hinchables, atracciones y espectáculos, con la documentación, los seguros y los certificados que la administración exige.
Organizar la fiesta mayor de un municipio tiene una dificultad que no tienen los eventos privados: hay que contentar a tres públicos muy distintos con el mismo presupuesto. Las familias con niños pequeños quieren hinchables y talleres a media tarde; los adolescentes quieren algo competitivo y con marcador; y los adultos quieren la verbena y la charanga de la noche. Una programación que solo atiende a uno de los tres vacía la plaza en cuanto acaba su franja.
Por eso trabajamos por franjas horarias y no por listas de material. Proponemos qué poner de once a dos, qué de cinco a ocho y qué a partir de las diez, calculando cuánta gente mueve cada actividad por hora para que no se formen colas de cuarenta minutos que acaban en discusión. También ayudamos a repartir la plaza, porque concentrarlo todo en un punto genera un tapón y deja media plaza vacía.
La parte administrativa la llevamos nosotros. Seguros de responsabilidad civil, certificados de las estructuras, fichas técnicas con pesos y consumos, declaraciones responsables y lo que pida cada consistorio. Es la parte que más retrasos genera cuando se deja para el final, y es la que más tranquilidad da al técnico municipal que tiene que firmar la autorización.
Conviene hablar pronto de la partida presupuestaria. Los ayuntamientos trabajan con importes cerrados y con plazos de aprobación que no siempre coinciden con las fechas de la fiesta. Nosotros preparamos el presupuesto en el formato que necesite la intervención municipal, con el desglose por conceptos que suele pedirse, y podemos ajustar el alcance a la cifra disponible en lugar de mandar una propuesta que luego haya que recortar entera.
Proponemos qué funciona a cada hora del día según el público que hay en la plaza en ese momento, para que la actividad no se solape con la comida ni muera a media tarde.
Seguro, certificados de estructuras, fichas técnicas y declaraciones responsables. Lo entregamos con antelación para que el técnico municipal pueda revisarlo sin prisas.
Material apto para plaza, asfalto, tierra o césped, con lastres y anclajes según superficie, y con criterio claro de viento y lluvia para saber cuándo se para una atracción.
Municipio, fechas, plaza o recinto, presupuesto disponible y qué público esperáis en cada franja.
Qué actividad a qué hora, cuánta gente mueve, cuánto ocupa y el precio cerrado del conjunto, en 24 horas.
Seguros, certificados y fichas técnicas al departamento correspondiente, con margen para que se aprueben sin agobios.
Montaje la víspera o esa misma mañana, personal propio en cada actividad durante toda la fiesta y desmontaje al terminar.
Por muy bien planificado que esté, en una fiesta popular siempre pasa algo: llega más gente de la prevista, el acto de la tarde se retrasa, o el viento obliga a mover una zona. Por eso nuestro responsable de montaje se queda en la plaza toda la jornada y tiene margen para reorganizar sobre la marcha. No hay que llamar a oficina ni esperar a que alguien autorice: quien está allí puede decidir.
Ese margen es también el que permite cumplir con seguridad sin discutirlo en el momento. Si hay que parar un hinchable por viento o cerrar una actividad porque se ha generado un tapón, se hace y se explica. Preferimos una conversación incómoda de dos minutos con el responsable municipal a un incidente que acabe en parte de accidente.
Sí. Estamos acostumbrados a los procedimientos de contratación menor y a presentar la documentación que exige cada ayuntamiento. Si necesitáis un formato concreto de presupuesto o factura, nos adaptamos.
Hay protocolos claros: los hinchables se paran a partir de determinada velocidad de viento y ciertas actividades se cubren o se suspenden. Lo decidimos con el responsable municipal siguiendo criterios de seguridad, no de improvisación.
Sí, es habitual. Se puede dejar material montado varios días con vigilancia acordada, o montar y desmontar cada jornada si la plaza tiene otros usos. Lo planificamos según lo que necesite el municipio.
Sí. Todas las actividades que requieren control de turnos o seguridad llevan monitores nuestros, y va indicado en el presupuesto. No dejamos material desatendido en espacio público.
Sí, y es lo habitual en municipios pequeños. Trabajamos igual con técnicos municipales que con comisiones de voluntarios, adaptando el nivel de detalle de la coordinación a quién esté al otro lado y a cuánta experiencia previa tenga organizando.