Montamos animación pensada para exterior y para calor real: hinchables acuáticos que refrescan de verdad, un toro mecánico que reúne a todo el mundo alrededor y carritos de granizado y zumo que no dejan que nadie se aburra esperando turno.
El verano tiene una ventaja que no tiene ninguna otra temporada: la gente quiere estar fuera. El problema es que a las cuatro de la tarde nadie se mueve del toldo si lo único que hay es un altavoz. Un hinchable acuático, un dunk tank o un carrito de granizados cambian eso: dan una razón concreta para levantarse, y como refrescan de verdad, la gente vuelve varias veces en vez de probarlo una y se sentarse otra vez.
Trabajamos igual en piscina comunitaria, jardín privado, azotea de empresa y playa. Cada sitio cambia el material: en azotea sin desagüe cercano no van hinchables de agua, en césped hay que anclar distinto que en cemento, y en playa el toro mecánico necesita una base que no se hunda en la arena. Lo decidimos con vosotros al ver las fotos del espacio, no al llegar.
El calor también manda en el horario. Entre las dos y las cinco de la tarde en Barcelona en julio y agosto, montar algo que exija esfuerzo físico vacía la pista: la gente prefiere el chiringuito. Por eso recomendamos concentrar los juegos de más movimiento a media mañana o al atardecer, y dejar el mediodía para lo que se disfruta sentado o metido en el agua.