Preparado delante del cliente
Un carrito que sirve en el momento consigue que el producto se consuma allí mismo. El reparto ciego en bolsa acaba en el fondo de un bolso sin llegar a probarse.
Activaciones de Marca
El sampling consiste en repartir muestras gratuitas de un producto en la calle, en tiendas o en eventos para que el público lo pruebe antes de decidir si lo compra.
Carritos, degustación y azafatas para poner el producto en la mano de la gente, que es donde de verdad se decide una compra.
Montamos campañas de sampling con carritos de degustación, personal de reparto y mecánicas de promoción, en calle, centros comerciales, ferias y punto de venta, con control de unidades entregadas.
El sampling es la herramienta más antigua del marketing de producto y sigue funcionando por una razón muy simple: una muestra en la mano elimina el riesgo de probar. Quien nunca compraría algo por desconocimiento lo prueba gratis, y si le gusta, la siguiente compra ya es normal. Ninguna campaña de comunicación consigue ese salto con la misma eficiencia.
Lo que decide el resultado no es la muestra sino el contexto de entrega. Un producto repartido por alguien que no dice nada, en una bolsa con otras cosas, acaba en el fondo de un bolso. El mismo producto servido por un carrito, preparado delante del cliente, con una frase que explique qué es, se consume en el momento y se recuerda. Por eso trabajamos con carritos y con degustación preparada en vez de con reparto ciego.
El personal marca la diferencia. Una promotora que conoce el producto, sabe responder a dos preguntas básicas y elige a quién abordar consigue el doble de conversión que alguien que simplemente entrega. Formamos al equipo con el argumento antes de salir y trabajamos el primer día con un responsable ajustando el discurso a lo que realmente pregunta la gente.
Llevamos control de unidades. Cuántas muestras se han entregado, en qué franja horaria y en qué punto, es información que permite decidir dónde repetir y dónde no. Es un dato básico y sorprendentemente poco frecuente en campañas de sampling, que muchas veces terminan sin saber más que el número total de cajas repartidas.
Un carrito que sirve en el momento consigue que el producto se consuma allí mismo. El reparto ciego en bolsa acaba en el fondo de un bolso sin llegar a probarse.
Promotoras formadas con el argumento, capaces de responder dos preguntas básicas y de elegir a quién abordar. Convierten el doble que quien solo entrega.
Cuántas muestras, cuándo y dónde. Es el dato que permite decidir en qué puntos y a qué horas repetir la campaña el año siguiente.
Qué se reparte, cuántas unidades, a qué público y en qué ciudades y fechas.
Carrito, stand o reparto itinerante, y las ubicaciones con flujo real de vuestro público.
Personalización del carrito, formación del personal, permisos si son necesarios y conservación del producto.
Ejecución en las franjas acordadas y recuento de unidades entregadas por punto y por hora.
Hay un cambio pequeño que en nuestra experiencia cambia bastante los números: pedir algo mínimo a cambio de la muestra. No un formulario largo, sino un gesto: responder una pregunta, girar una ruleta, decir qué sabor prefiere. Cuando hay una micro-interacción, la persona presta atención al producto en lugar de cogerlo por inercia, y la tasa de consumo inmediato sube de forma clara.
El otro factor es el momento del día. El sampling de alimentación funciona antes de las comidas y no después; el de bebida funciona con calor; el de producto de cuidado personal funciona mejor en horario de tarde en zonas comerciales. Ajustar la franja al producto es gratis y suele valer más que ampliar el número de horas contratadas.
No, el producto lo aporta la marca. Nosotros ponemos el carrito, el personal, la preparación, la logística de frío si hace falta y el control de entrega. Coordinamos la recepción y el almacenaje de las unidades antes de la campaña.
Sí. Los carritos admiten conservación en frío y trabajamos con producto fresco en campañas de alimentación. Necesitamos saberlo al presupuestar para llevar el equipamiento adecuado y planificar la reposición.
Con buena ubicación, entre trescientas y ochocientas por jornada de cuatro horas y punto, según lo rápido que sea servir. La degustación preparada al momento va más lenta que el reparto de unidad cerrada, pero convierte mucho mejor.
En vía pública sí, en la mayoría de municipios. En centros comerciales y punto de venta lo autoriza la gerencia o la cadena. Os decimos qué hace falta en cada caso y lo tramitamos si nos lo encargáis.
Sí. Asignamos un responsable por ciudad, unificamos los partes diarios y os entregamos un reporte consolidado con unidades por punto, franja y jornada.