Zona infantil y descanso adulto juntos
Que el padre pueda sentarse viendo al niño es la condición para que la familia se quede tres horas. Separar las dos zonas es el error más caro.
Festivales y Grandes Eventos
Un festival familiar es un evento pensado para que padres e hijos asistan juntos, con espectáculos, talleres y juegos adaptados a distintas edades.
Hinchables, talleres y animadores para festivales familiares donde el que decide si se quedan tiene menos de diez años.
Montamos la programación infantil y familiar de festivales: hinchables por edades, talleres, animadores, juegos gigantes y espectáculos, con monitores y material homologado para uso público intensivo.
En un festival familiar hay dos públicos con necesidades opuestas. El niño quiere movimiento continuo, algo distinto cada media hora y poca espera. El adulto quiere sentarse, tomar algo y que el niño esté entretenido y seguro a la vista. Un programa que solo atiende a uno de los dos vacía el recinto: si los niños se aburren, la familia se va; si los padres no pueden descansar, también.
La solución pasa por tener zonas diferenciadas y muy próximas. Una zona de actividad infantil con monitores, y al lado —a la vista— una zona de descanso con sombra y mesas para adultos. Esa proximidad es la que permite al padre soltar al niño y sentarse, que es exactamente la condición para que la familia se quede tres horas en lugar de una.
Por edades también hay que separar. Los de tres a seis necesitan material pequeño, piscina de bolas y presencia constante de monitor. Los de siete a once quieren competir y hacer cosas con resultado. Y los adolescentes, que suelen quedar fuera de la programación familiar, solo se enganchan con algo tecnológico o deportivo. Con tres áreas cubiertas, el festival funciona para toda la familia a la vez.
El material es de uso público intensivo, con certificados y seguro, y siempre con monitor. En un recinto abierto con cientos de niños, un hinchable sin control de turnos genera problemas en veinte minutos. Los ratios de personal van desglosados en el presupuesto para que sepáis exactamente qué estáis contratando.
Que el padre pueda sentarse viendo al niño es la condición para que la familia se quede tres horas. Separar las dos zonas es el error más caro.
Pequeños, medianos y adolescentes necesitan cosas distintas. Con tres áreas, el festival funciona para toda la familia a la vez en lugar de para un tramo.
En un recinto abierto con cientos de niños, un hinchable sin control de turnos da problemas en veinte minutos. Los ratios van desglosados en el presupuesto.
Plano, aforo familiar estimado, franjas de edad y horario del festival.
Infantil, media y adolescente, con la zona de descanso adulta a la vista de la primera.
Certificados, seguros, anclajes según superficie y criterio de viento y calor.
Monitores en cada punto con turnos, rotación de actividades y desmontaje al cierre.
Hay una franja que se lleva por delante muchos festivales familiares: entre las dos y las cuatro y media de la tarde. Los niños pequeños están cansados, hace calor si es verano, y las familias se marchan. Recuperarlas después no suele ocurrir: quien se va a las dos, no vuelve a las seis.
La forma de sostener esa franja es cambiar el registro en lugar de mantener la actividad al mismo ritmo. Sombra, actividades tranquilas, talleres sentados, cuentacuentos, algo de comer dulce. Bajar la intensidad durante dos horas permite que la familia descanse dentro del recinto en lugar de irse a casa a hacerlo, y eso salva la tarde entera.
Depende de la actividad y del número de niños. Como referencia, un hinchable grande lleva un monitor, un taller uno cada quince niños y la zona de pequeños necesita presencia constante. Lo desglosamos en el presupuesto.
Sí, todo cumple normativa y disponemos de certificados y seguro de responsabilidad civil. Lo entregamos con antelación al organizador y al ayuntamiento si lo piden.
Hay protocolos: los hinchables se paran a partir de determinada velocidad de viento, y en calor extrema priorizamos sombra, agua y actividades tranquilas. Se decide con el organizador siguiendo criterios de seguridad.
Sí. En festivales de fin de semana operamos jornadas completas con turnos de monitores, y rotamos talleres para que quien repite el domingo encuentre algo distinto.
Sí, es una parte importante. Preparamos toda la documentación municipal y nos adaptamos a los procedimientos de contratación que se apliquen en cada caso.