Cubre las horas sin música
Apertura de puertas, cambios de escenario y madrugada. Son las franjas en las que el público se dispersa y las que una zona de ocio convierte en tiempo dentro del recinto.
Festivales y Grandes Eventos
Un festival de música es un evento de uno o varios días con conciertos de distintos artistas en uno o más escenarios, normalmente al aire libre.
Zonas de ocio, hinchables y juegos para festivales de música donde el público pasa más horas fuera del escenario que delante.
Montamos zonas de entretenimiento para festivales de música: juegos, hinchables, simuladores, carritos y actividades que cubren las horas entre actuaciones, con personal y material preparado para uso intensivo.
Un festival de música vende su cartel, pero la experiencia del asistente se construye sobre todo fuera del escenario. Entre la apertura de puertas y el concierto principal pueden pasar cuatro o cinco horas; entre actuaciones hay huecos de treinta minutos; y siempre hay una parte del público que viene acompañando y no le interesa la mitad del programa. Ese tiempo es el que decide si el festival se percibe como largo y completo o como una espera con música de fondo.
Una zona de ocio bien montada cubre ese tiempo y produce un efecto secundario que interesa mucho a producción: reparte al público por el recinto. Cuando hay algo que hacer en la parte trasera, la presión delante del escenario baja, los accesos respiran y la circulación mejora sin necesidad de más personal de seguridad.
El material tiene que estar a la altura del uso. Un festival somete a los aparatos a un desgaste que no se parece a nada: doce horas al día, tres días seguidos, con público que no los trata con cuidado. Trabajamos con material profesional preparado para eso, llevamos repuestos de lo que más sufre y mantenemos un técnico en los montajes grandes, porque perder dos actividades el domingo deja un agujero visible en el recinto.
Y el horario manda. Lo que funciona a las seis de la tarde no funciona a la una de la madrugada. Programamos la zona por franjas: actividad familiar o diurna en las primeras horas, juegos competitivos y luminosos por la noche, y carritos de comida cuando la gente lleva horas de pie. Esa progresión es lo que mantiene la zona activa desde que se abre hasta que se cierra.
Apertura de puertas, cambios de escenario y madrugada. Son las franjas en las que el público se dispersa y las que una zona de ocio convierte en tiempo dentro del recinto.
Actividad en la zona trasera baja la presión delante del escenario y mejora la circulación general, algo que producción y seguridad agradecen.
Material profesional, repuestos de lo que más sufre y técnico en los montajes grandes. Perder dos actividades el domingo deja un hueco visible en el recinto.
Plano, aforo por día, horarios de apertura y accesos para vehículos pesados.
Qué actividad a cada hora, cuántas unidades y cuánta gente mueven, con distribución sobre el plano.
Seguros, certificados de material y fichas técnicas para producción y para el ayuntamiento.
Montaje previo, personal en cada punto con turnos y mantenimiento entre jornadas.
El error más habitual al diseñar una zona de ocio de festival es pensar en cuántas actividades hay en lugar de cuánta gente pueden atender. Una atracción espectacular que mueve quince personas cada hora genera una cola desproporcionada y deja mala sensación, por muy impresionante que se vea desde fuera.
Preferimos combinar dos o tres piezas llamativas con varias de alta rotación, para que siempre haya algo disponible en el momento y la cola se reparta. Con el aforo y el horario podemos calcularlo antes de montar nada y deciros cuántas participaciones por hora soporta la zona propuesta.
Como referencia, para un festival de cinco mil personas al día trabajamos con zonas de entre trescientos y ochocientos metros cuadrados. Con el plano os decimos exactamente qué cabe y cómo distribuirlo para que la circulación funcione.
Sí, es material profesional preparado para uso intensivo, y llevamos repuestos de lo que más se desgasta. En montajes grandes mantenemos un técnico en el recinto para resolver incidencias sin cerrar actividades.
Seguro de responsabilidad civil, certificados del material, fichas técnicas con pesos y consumos y lo que pida el organismo competente. Es una parte que resolvemos nosotros para que producción no tenga que perseguirla.
Sí, es lo normal. Nos integramos en el planning general, respetamos las ventanas de carga y descarga y coordinamos con producción, seguridad y el responsable de recinto.
Podemos personalizar actividades con la imagen de un patrocinador y montarlas como espacio propio dentro de la zona. Es una forma de que el festival suba el valor del patrocinio ofreciendo algo que el público usa.