Enseña lo que no se puede ver
El interior de una máquina, un proceso industrial o una instalación a escala real. Para un visitante técnico eso vale más que cualquier folleto o vídeo corporativo.
Ferias, Congresos y Conferencias
Una exposición profesional es una muestra en la que empresas de un sector presentan productos y servicios en estands, pensada para clientes, distribuidores y prensa.
Simuladores, realidad virtual y demostraciones para exposiciones profesionales donde hay que explicar algo complejo rápido.
Equipamos stands en exposiciones profesionales con simuladores, realidad virtual, demostraciones interactivas y personal especializado, pensados para un visitante que conoce el sector y no se impresiona con un folleto.
Una exposición profesional se diferencia de una feria de público general en algo fundamental: el visitante sabe de lo que habla. Viene a comparar proveedores, a ver novedades técnicas y a resolver una necesidad concreta. Con ese perfil, la animación clásica funciona poco, y lo que sí funciona es enseñar el producto de una forma que en su día a día no puede ver.
Ahí es donde la simulación tiene más sentido que en ningún otro contexto. Un visitante técnico entiende inmediatamente el valor de ver el interior de una máquina en realidad virtual, de probar un proceso en un simulador o de manipular una maqueta funcional. No es entretenimiento: es una forma de explicar algo complejo en tres minutos que de otro modo requeriría una visita a fábrica.
El segundo elemento clave es el personal. En una exposición profesional, quien atiende tiene que poder sostener una conversación técnica o saber derivar rápido. Nosotros aportamos el personal de actividad —quien gestiona la demostración, el turno y el ritmo— y trabajamos pegados a vuestro equipo técnico, que es quien responde lo específico.
Y el tercero es la medición. En este tipo de salón, doscientos contactos malos valen menos que veinte buenos. Por eso las mecánicas de captación que proponemos incorporan filtros: una pregunta sobre el sector, el cargo o la necesidad concreta, que permite separar a quien merece seguimiento comercial de quien pasaba por allí.
El interior de una máquina, un proceso industrial o una instalación a escala real. Para un visitante técnico eso vale más que cualquier folleto o vídeo corporativo.
Nosotros gestionamos la demostración y el ritmo; vuestro técnico responde lo específico. La combinación evita perder al visitante cualificado por falta de respuesta.
Una pregunta sobre sector, cargo o necesidad dentro del propio registro separa a quien merece seguimiento de quien pasaba por allí.
Producto, proceso o servicio, y qué parte es la que cuesta transmitir con material convencional.
Realidad virtual, simulador, maqueta interactiva o demostración guiada, según metros y tiempo de visita.
Contenidos técnicos, vestido del material y prueba completa antes de la apertura del salón.
Personal en el stand durante todo el horario, con registro de demostraciones y contactos cualificados.
En una exposición profesional el tiempo del visitante es el recurso escaso. Viene con una lista de stands que quiere ver y con una agenda ajustada, así que cualquier propuesta que exija más de tres o cuatro minutos compite directamente con la visita al competidor de al lado. Diseñar para ese límite no es una limitación: es lo que hace que la demostración se complete en lugar de abandonarse a la mitad.
Lo que sí hay que preparar es qué ocurre después de esos tres minutos. El visitante que ha quedado interesado debe poder pasar inmediatamente a una conversación con alguien de vuestro equipo, sin esperar ni volver más tarde. Ese relevo, que parece obvio, es donde se pierden la mayoría de las oportunidades que la demostración había conseguido abrir.
Sí, sobre bases existentes de realidad virtual y simulación que adaptamos con vuestros contenidos. Necesitamos material de partida —planos, vídeos, modelos 3D si los tenéis— y entre tres y cuatro semanas de plazo.
Entre veinte y treinta por hora si dura tres minutos, incluyendo el cambio de visitante. En salones con mucha afluencia conviene montar dos puestos para no perder a quien no está dispuesto a esperar.
Nosotros aportamos el personal de actividad, que gestiona la demostración y el turno. La parte técnica la cubre vuestro equipo; es la fórmula que mejor funciona porque cada uno hace lo que sabe hacer.
Especialmente. Cuanto más técnico es el público, más valora poder ver algo que normalmente no ve, y menos efecto tiene la animación genérica que se usa en ferias de consumo.
Con una o dos preguntas dentro del propio registro: sector, cargo o necesidad concreta. Os entregamos la base separada, para que vuestro equipo comercial priorice sin tener que revisar cuatrocientas fichas.