Con ticket o sin ticket
Abierta genera afluencia; con ticket mínimo genera consumo demostrable. Son dos campañas distintas y conviene decidir cuál antes de diseñar la mecánica.
Eventos para Centros Comerciales
Una campaña promocional es una acción de duración limitada con la que un centro comercial o una marca busca aumentar visitas o ventas, a menudo con premios para los clientes.
Campañas promocionales en centro comercial: ruletas, sorteos y mecánicas ligadas al ticket de compra.
Montamos campañas promocionales para centros comerciales: ruletas de premios, sorteos con bombo, máquinas de premios y mecánicas vinculadas al ticket de compra, con azafatas, control de entrega y reporte.
Una campaña promocional en un centro comercial puede plantearse de dos maneras y cada una produce un resultado distinto. Abierta a todo el mundo, genera mucha participación y una sensación de animación, pero no se puede demostrar que haya vendido nada. Vinculada al ticket de compra, participa menos gente, pero cada participación equivale a una compra real en un local del centro, y eso es lo que la propiedad y los operadores valoran.
Nuestra recomendación depende del objetivo de la campaña. Si lo que se busca es afluencia en una fecha concreta, la mecánica abierta funciona mejor. Si se busca justificar la inversión ante los operadores o incentivar el consumo, el ticket mínimo es imprescindible. Lo hablamos antes de diseñar porque cambia toda la mecánica, el premio y el personal necesario.
El control de entrega es donde muchas campañas fallan. Hace falta decidir de antemano qué se acepta como ticket válido, cuántas participaciones por persona y día, qué pasa cuando se agotan los premios buenos a media mañana y cómo se registra todo. Sin esas reglas escritas, el personal improvisa y aparecen agravios comparativos que acaban en quejas a gerencia.
Aportamos material, azafatas formadas, sistema de registro y reporte diario. La parte de documentación para la gerencia del centro —seguros, certificados, plano de ocupación— también la preparamos nosotros, porque es lo que condiciona la autorización y suele ser lo más lento del proceso.
Abierta genera afluencia; con ticket mínimo genera consumo demostrable. Son dos campañas distintas y conviene decidir cuál antes de diseñar la mecánica.
Qué ticket vale, cuántas participaciones por persona y qué pasa al agotarse los premios. Sin esas reglas el personal improvisa y aparecen las quejas.
Participaciones por franja, premios entregados y tickets validados. Es lo que permite justificar la campaña ante los operadores y renovar presupuesto.
Afluencia o consumo, y si la mecánica va ligada o no al ticket de compra del centro.
Qué se hace, qué se gana, con qué probabilidad y cuántas participaciones por persona.
Seguros, certificados y plano de ocupación a la gerencia, con margen para la aprobación.
Personal en la plaza durante el horario comercial y reporte diario de participaciones y tickets.
Al final de una campaña promocional, la conversación con la propiedad del centro siempre gira en torno a los mismos datos: cuánta gente participó, cuántos tickets se validaron y cuál fue el importe medio de esos tickets. Si esa información no se ha registrado durante la campaña, es imposible reconstruirla después y la inversión queda sin justificar.
Por eso registramos desde el primer día, aunque parezca burocrático. Es una tarea que añade unos segundos por participación y que convierte una campaña que gustó en una campaña que se puede defender con cifras cuando toque decidir el presupuesto del año siguiente.
Normalmente el centro o los operadores, porque suelen ser vales de compra o producto de las tiendas. Podemos aportar premios genéricos si hace falta, pero funciona mejor que el premio se canjee dentro del propio centro.
Con sello o marca del personal para evitar reutilización, y registro del importe si la mecánica lo requiere. Definimos el procedimiento antes para que las azafatas apliquen el mismo criterio toda la campaña.
Lo habitual es una por ticket y día, pero se puede ajustar. Es una decisión importante: limitar demasiado reduce la participación y no limitar nada agota el stock de premios en dos horas.
Sí, es el formato más común en centros comerciales. Preparamos calendario, mantenemos el mismo material montado y rotamos personal, con reporte semanal de resultados.
La ocupación del espacio, los horarios de montaje y el cumplimiento de normas del centro. Preparamos la documentación completa y la entregamos con antelación para que la revisen sin prisas.