Fuera del edificio, fuera del rol
El cambio de contexto relaja el código de la oficina por sí solo. Es la parte del efecto que se consigue simplemente eligiendo bien el sitio.
Team Building para Empresas
El team building outdoor reúne las actividades de grupo que se hacen al aire libre, en parques, playas, montaña o fincas, aprovechando el espacio abierto para moverse y explorar.
Gymkhanas, orientación y circuitos al aire libre para sacar al equipo de la sala y del edificio.
Organizamos team building al aire libre: gymkhanas urbanas, carreras de orientación, circuitos en playa o montaña y olimpiadas exteriores, con monitores, material, permisos y plan alternativo por meteorología.
Salir del edificio tiene un efecto que ninguna actividad de sala consigue: la gente deja de comportarse como en la oficina. El código de vestimenta se relaja, las conversaciones cambian de tema, y las jerarquías se difuminan simplemente porque el contexto ya no las sostiene. Por eso, cuando el objetivo es que un equipo se conozca de otra manera, lo primero que recomendamos es cambiar de sitio.
El entorno urbano y el natural dan resultados distintos. Una gymkhana por el centro de la ciudad funciona muy bien con grupos medianos, no necesita desplazamiento largo y permite incorporar elementos reconocibles que hacen la actividad memorable. Un circuito en playa o montaña exige más logística pero produce una desconexión mucho más completa, y suele justificar el viaje cuando hay jornada entera disponible.
La contrapartida del exterior es la meteorología, y conviene tratarla con seriedad desde el principio. Toda propuesta outdoor que hacemos lleva plan alternativo definido en el presupuesto: versión bajo techo, carpa o cambio de actividad. Y un criterio claro de decisión y un momento para tomarla, normalmente la tarde anterior, para que nadie esté improvisando a las ocho de la mañana con cincuenta personas en un autocar.
Nos encargamos también de los permisos cuando la actividad usa espacio público. Las gymkhanas urbanas en algunos municipios requieren autorización, y los espacios naturales protegidos tienen sus propias normas. Es una gestión que lleva tiempo y que resolvemos nosotros si nos avisáis con margen suficiente.
El cambio de contexto relaja el código de la oficina por sí solo. Es la parte del efecto que se consigue simplemente eligiendo bien el sitio.
Toda propuesta outdoor lleva alternativa definida y un momento acordado para decidir, normalmente la tarde anterior. Nada se improvisa a primera hora.
Cuando la actividad usa espacio público o espacios naturales, tramitamos la autorización correspondiente, que suele ser la parte más lenta de organizar.
Urbano, playa, montaña o finca, según el tiempo disponible y cuánto queráis desplazaros.
Pruebas, distancias, tiempos y puntos de control, dimensionados para el perfil físico del grupo.
Autorizaciones, seguros, transporte si hace falta y avituallamiento en ruta.
Monitores en cada punto, seguimiento del grupo y alternativa activada si la meteorología lo exige.
Hay un cálculo que conviene hacer antes de elegir un entorno lejano: cuánto del día se va en llegar. Una actividad de tres horas a hora y media de la ciudad convierte una jornada de seis en una de siete, y buena parte de ese tiempo se pasa en un autocar, que no es donde se construye equipo.
Por eso proponemos siempre la alternativa cercana antes que la espectacular. Muchas veces un parque grande a veinte minutos, una finca a media hora o el propio litoral dan un resultado prácticamente igual con la mitad de logística. Si tenéis jornada completa, merece la pena ir lejos; si son cuatro horas, casi nunca compensa.
Se activa el plan alternativo que ya está definido en el presupuesto: versión bajo techo, carpa o cambio de actividad. La decisión se toma la tarde anterior con vosotros, con criterios acordados, no sobre la marcha.
Depende del formato. Las gymkhanas urbanas y las búsquedas del tesoro no exigen nada especial. Los circuitos de montaña sí requieren un mínimo, y lo indicamos claramente antes para que podáis avisar al grupo.
Podemos coordinarlo. Normalmente el autocar lo contrata la empresa directamente y nosotros encajamos los horarios de la actividad con los de llegada y salida, que es lo que evita perder media actividad esperando.
Para espacio público en muchos municipios sí, y para espacios naturales protegidos también. Os decimos qué hace falta y lo tramitamos si nos lo encargáis, pero conviene empezar con semanas de antelación.
Podemos incluir avituallamiento en ruta con carritos o puntos de agua y fruta. Para comida completa suele resolverse mejor con un restaurante de la zona o con catering, y nosotros ajustamos los tiempos de la actividad alrededor.