Se usa, no solo se ve
Un juego con la imagen de la marca genera participación real. Al terminar hay un número concreto en lugar de una estimación de impactos.
Festivales y Grandes Eventos
Una activación de patrocinador es la acción con la que una marca que patrocina un evento se hace presente ante el público, normalmente con un espacio o actividad propia.
Activaciones de patrocinador que el público usa: juegos personalizados, premios y datos en lugar de una lona con logo.
Producimos activaciones de patrocinador para festivales y grandes eventos: juegos personalizados, premios, captación de contacto y espacios de marca integrados en la circulación del recinto, con datos al terminar.
El patrocinio ha cambiado bastante en pocos años. Una marca que paga por estar en un festival ya no se conforma con una lona en el escenario y una mención en el programa: quiere saber a cuánta gente ha llegado, cuántos han interactuado y qué se lleva del evento. Ese cambio obliga al organizador a ofrecer algo más que visibilidad, y ahí es donde entra la activación.
Una activación bien planteada es un espacio con actividad propia dentro del recinto: un juego personalizado con la imagen del patrocinador, premios de la marca, personal atendiendo y una mecánica que registra participaciones. El público la usa porque le apetece, no porque sea publicidad, y la marca se lleva un número concreto en lugar de una estimación de impactos.
Para el organizador, esto sube el valor del patrocinio sin coste adicional propio. Vender un espacio activo permite pedir más que por una lona, y además mejora la experiencia del recinto: una zona de patrocinador bien montada es entretenimiento para el público y no un cartel más. La clave está en integrarla en la circulación, no aislarla en un rincón donde nadie pasa.
Nos encargamos de la producción completa: personalización del material, premios, personal y reporte. Trabajamos tanto para el organizador —que quiere ofrecer activaciones a sus patrocinadores— como directamente para la marca patrocinadora, coordinándonos en ambos casos con la producción del evento.
Un juego con la imagen de la marca genera participación real. Al terminar hay un número concreto en lugar de una estimación de impactos.
Vender un espacio activo permite al organizador pedir más que por una lona, y además mejora la experiencia del recinto en lugar de sumar un cartel.
Una activación en un rincón donde nadie pasa no funciona por buena que sea. La colocamos sobre el plano donde hay flujo real de público.
Notoriedad, prueba de producto, contactos o contenido. Cada objetivo lleva a una mecánica distinta.
Juego, personalización, premios, personal y capacidad por hora, con precio cerrado.
Vinilos, pantallas y premios, y colocación sobre el plano donde haya flujo real.
Personal durante todo el evento y entrega de participaciones, premios y contactos al terminar.
El fallo más caro en una activación de patrocinador no es de producción, es de ubicación. Una activación excelente colocada en una esquina por donde no pasa nadie registra la mitad de participaciones que una mediocre situada en el flujo principal. Y sin embargo, es donde suelen acabar: los mejores metros se reservan para escenarios, barras y accesos.
Por eso negociamos la ubicación antes de producir nada. Si el organizador no puede ceder un punto con flujo real, es mejor rebajar el tamaño de la activación y ponerla donde se ve que producir algo grande y esconderlo. El patrocinador prefiere números modestos y reales a una inversión impecable que nadie usó.
Para ambos. A veces nos contrata el festival para ofrecer activaciones a sus patrocinadores, y a veces la marca directamente. En los dos casos nos coordinamos con la producción del evento.
Participaciones por hora y por día, premios entregados y contactos captados si la mecánica lo incluye. Es la información que la marca necesita para justificar el patrocinio internamente.
Desde cuatro metros cuadrados para una ruleta con personal hasta cincuenta para una zona completa. Se decide con el organizador en función de lo que el recinto pueda ceder y del flujo de público.
Dos semanas para una activación con personalización gráfica. Si hay contenidos digitales a medida o producción específica, entre tres y cuatro semanas sobre la fecha del evento.
Sí, y es lo más rentable. La producción gráfica se amortiza entre todos los eventos de la temporada, y el material se reutiliza sin coste adicional de personalización.