Actividad en los valles
Programamos en las horas flojas, no en las punta. Es cuando el stand está vacío y cuando una microactividad cambia de verdad la curva del día.
Ferias, Congresos y Conferencias
La dinamización de stands es el conjunto de actividades y personal que mantiene un stand con movimiento durante toda la feria, atrayendo visitantes y facilitando la conversación.
Dinamización de stands: personal, actividad y ritmo para que el stand no dependa de que alguien se acerque solo.
Dinamizamos stands de feria con personal de captación, actividades programadas por franjas, sorteos por horas y una agenda que mantiene movimiento durante toda la jornada en lugar de concentrarlo en dos ratos.
Un stand de feria tiene un patrón de afluencia bastante previsible: sube al abrir, baja a media mañana, se recupera antes de comer, se hunde a primera hora de la tarde y remonta ligeramente al final. Sin nada programado, el stand vive esas curvas y pierde la mitad de la jornada. Dinamizar consiste precisamente en meter actividad en los valles, no en las horas punta, que es cuando el stand ya funciona.
Lo que mejor rellena esos huecos son las microactividades con hora anunciada: un sorteo cada hora en punto, una demostración a las doce y a las cinco, una degustación a media mañana. El cartel que anuncia la próxima cosa que va a pasar es tan importante como la actividad en sí, porque da un motivo al visitante para volver más tarde en lugar de seguir camino y olvidarse.
El personal de captación es la otra pieza. Su trabajo no es repartir folletos: es abordar en el pasillo, hacer una pregunta filtro y llevar al visitante que encaja hacia el stand. Bien formado, un equipo de dos personas puede duplicar la afluencia de un stand mediano, sobre todo en ferias grandes donde la competencia por la atención es feroz.
Aportamos personal, actividad y agenda, y trabajamos coordinados con vuestro equipo comercial. La regla que seguimos es simple: nosotros atraemos y filtramos, vosotros vendéis. Cuando esa separación está clara, el stand funciona; cuando el comercial tiene que hacer también de captador, se pierde tiempo en conversaciones que no llevan a nada.
Programamos en las horas flojas, no en las punta. Es cuando el stand está vacío y cuando una microactividad cambia de verdad la curva del día.
Un cartel con la próxima cosa que va a pasar da un motivo al visitante para volver. Sin eso, quien pasa a las once no vuelve a las doce.
Nuestro personal aborda y filtra; vuestro comercial cierra. Cuando esa separación no existe, se pierde tiempo en conversaciones que no llevan a nada.
Horarios, afluencia esperada por franja y qué perfil de visitante os interesa captar.
Qué pasa a cada hora, quién lo hace y cómo se anuncia dentro y fuera del stand.
Briefing comercial con vuestro equipo para que la pregunta filtro sea la correcta.
Ejecución de la agenda cada día, con recuento de visitantes captados y contactos por franja.
Una feria de tres días da una ventaja que un evento de un día no tiene: se puede corregir sobre la marcha. Al terminar la primera jornada ya sabemos qué franjas han funcionado, qué actividad ha atraído y cuál se ha quedado vacía, y con eso se reorganiza la agenda del día siguiente sin coste adicional.
Por eso pasamos el recuento cada noche y no solo al final. Mover un sorteo una hora, cambiar el punto de captación o sustituir una actividad que no ha tirado son ajustes pequeños que, aplicados el segundo día, suelen subir bastante el rendimiento de los dos que quedan.
Para un stand mediano, dos personas de captación más una de actividad. Con menos, no se cubre el pasillo y el stand; con más, empieza a haber personal parado. Lo ajustamos a los metros y a la afluencia esperada.
No, filtra y deriva. Hacen una pregunta para saber si el visitante encaja y lo llevan a vuestro comercial. Vender requiere conocer el producto a fondo y es trabajo de vuestro equipo, no del nuestro.
Sí, con cartelería propia y con el personal de pasillo. Algunos recintos permiten además megafonía o pantallas comunes; os decimos qué está permitido en cada feria.
Visitantes captados en pasillo, participaciones en cada actividad y contactos entregados a vuestro equipo, todo por franja horaria. Es lo que permite ajustar la agenda del segundo y tercer día.
Sí, y a veces es lo más rentable. Concentrar el personal en las franjas flojas y dejar las punta a vuestro equipo comercial reduce coste sin perder afluencia.