Pensado para quien nunca lo ha hecho
Si el nivel de entrada es bajo, la participación se multiplica. Un yoga al que se apunta quien no ha ido nunca vale más que una clase técnica para cuatro.
Eventos Deportivos
Un evento fitness es una jornada dedicada a la actividad física, con clases colectivas, entrenamientos y retos en los que participan los asistentes, sea cual sea su nivel.
Yoga, entrenamiento funcional, bicicletas generadoras y retos de resistencia para eventos que mueven a la gente.
Organizamos eventos fitness para empresas, marcas y entidades: sesiones de yoga y pilates, entrenamiento funcional, bicicletas generadoras, ice bath, mindfulness y retos de resistencia, con monitores titulados y material propio.
El bienestar ha pasado de ser un extra simpático a formar parte del paquete básico en eventos de empresa, incentivos y activaciones de marca. Y con ese cambio ha llegado un problema previsible: se programan sesiones de yoga a las que nadie va, o clases demasiado exigentes que dejan fuera a medio grupo. El fallo casi siempre está en el nivel y en la hora, no en la actividad.
Nuestro criterio es sencillo: la sesión tiene que funcionar para quien nunca ha hecho eso. Un yoga accesible al que se apunta alguien que no ha ido nunca a una clase, un entrenamiento funcional que se adapta al ritmo de cada uno, un reto de resistencia que se puede abandonar sin quedar en evidencia. Cuando el nivel de entrada es bajo, la participación se multiplica.
La hora importa tanto como el contenido. Las sesiones al amanecer funcionan sorprendentemente bien en incentivos y hoteles, porque el entorno compensa el madrugón. En eventos de empresa, en cambio, lo que mejor rinde es media mañana o justo después de comer, cuando la sesión sirve además para cortar la jornada.
Trabajamos con monitores titulados y con material propio: esterillas, material funcional, bicicletas generadoras, bañeras de agua fría. La parte de seguridad es importante en actividades físicas con grupos heterogéneos, y por eso los monitores adaptan la sesión en tiempo real al nivel real de quien se ha presentado, no al nivel previsto.
Si el nivel de entrada es bajo, la participación se multiplica. Un yoga al que se apunta quien no ha ido nunca vale más que una clase técnica para cuatro.
Amanecer en incentivos y hoteles; media mañana o post-comida en eventos de empresa, donde además la sesión sirve para cortar la jornada.
El monitor ajusta la sesión al nivel real de quien se ha presentado, que casi nunca coincide con el previsto en el brief.
Número de participantes, perfil físico aproximado, espacio disponible y momento del día.
Qué actividad, cuánto dura, qué material hace falta y cuántos monitores, con precio cerrado.
Superficie, ventilación, vestuarios si hacen falta y material necesario para el número real de asistentes.
Monitores titulados adaptando al nivel del grupo, con material propio y recogida al terminar.
En eventos de empresa, la mayor barrera para una actividad de bienestar no es el esfuerzo físico: es la incomodidad de ser visto haciéndolo mal delante de los compañeros. Por eso las sesiones que mejor funcionan son las que no requieren técnica visible —respiración, estiramientos, bicicleta, caminata— y las que se hacen en grupo grande, donde nadie destaca.
El yoga funciona si se plantea como sesión abierta y accesible; falla si se percibe como una clase donde hay que saber. Es una diferencia de comunicación más que de contenido, y se resuelve en cómo se convoca la actividad. Por eso ayudamos también a redactar esa convocatoria, que suele hacer más por la asistencia que cualquier cambio en el programa.
Ropa cómoda y calzado adecuado. Lo indicamos en la convocatoria con antelación para que la gente venga preparada, que es una de las razones más habituales por las que alguien se queda sin participar.
Las sesiones están diseñadas para nivel de entrada bajo y el monitor adapta en tiempo real. Nadie tiene que justificar nada ni abandonar delante del grupo: la adaptación forma parte del planteamiento.
En sala, terraza, jardín, playa o incluso en una oficina despejada. Necesitamos superficie por participante, ventilación y, para algunas actividades, acceso a vestuarios o a agua.
Sí: esterillas, material funcional, bicicletas generadoras o lo que requiera la sesión. Los participantes no tienen que traer nada más allá de la ropa.
Sí, y es como mejor funciona. Una sesión semanal o quincenal en la empresa genera hábito, mientras que una sesión aislada se percibe como una actividad puntual y no cambia nada.