Para quien acompaña, no para quien corre
Cada corredor arrastra a una o dos personas que esperan horas. Ese público es el que sostiene el ambiente y el más olvidado en la organización.
Eventos Deportivos
Una carrera popular es una prueba de atletismo abierta a cualquier persona, no solo a profesionales, con recorridos por calles o caminos y distancias para distintos niveles.
Zona de salida y meta con actividad: retos, hinchables y avituallamiento para que la carrera dure más que la carrera.
Montamos la zona de salida y meta de carreras populares: actividades para acompañantes, zona infantil, retos con marcador, masajes post-meta y animación, para que el evento dure más que la propia prueba.
Una carrera popular tiene una asimetría curiosa: el participante está ocupado entre cuarenta minutos y tres horas, pero cada corredor arrastra a una o dos personas que están exactamente igual de tiempo esperando sin nada que hacer. En una prueba de dos mil inscritos, eso significa dos o tres mil acompañantes dando vueltas por la zona de meta durante toda la mañana.
Ese público es el que sostiene el ambiente de la carrera y, sin embargo, suele ser el más olvidado en la organización. Una zona de actividad en meta cambia radicalmente la percepción del evento: los acompañantes tienen dónde estar, los niños se entretienen, la zona parece llena y viva, y el corredor que llega se encuentra un ambiente en lugar de una explanada con vallas.
También hay una franja aprovechable antes de la salida. Los corredores llegan con mucha antelación, están nerviosos y no quieren sentarse. Una zona de calentamiento con juegos de reflejos, música y algo de movimiento funciona muy bien en ese momento, y además ayuda a repartir a la gente que si no se acumula en la línea de salida.
Después de meta, lo que más se agradece es lo obvio: masajes, algo de comer y sombra. Es un servicio sencillo con un impacto altísimo en la valoración del evento, y aparece mencionado en las encuestas de satisfacción con una frecuencia muy superior a su peso en el presupuesto.
Cada corredor arrastra a una o dos personas que esperan horas. Ese público es el que sostiene el ambiente y el más olvidado en la organización.
Los corredores llegan con mucha antelación y no quieren sentarse. Una zona de calentamiento reparte a la gente que si no se acumula en la línea de salida.
Lo obvio después de meta es lo que más se agradece, y aparece en las encuestas de satisfacción muy por encima de su peso en el presupuesto.
Inscritos, recorrido, zona de salida y meta, horarios y acompañantes estimados.
Calentamiento antes de la salida y actividad en meta, con capacidad y distribución sobre el plano.
Ventanas de montaje, accesos, vallado y documentación para el ayuntamiento o el recinto.
Personal en cada punto desde antes de la salida hasta que se retira el último corredor.
Al planificar la zona de meta hay un dato que conviene mirar y que muchas organizaciones pasan por alto: a qué hora llega el último corredor. La zona de actividad tiene que seguir funcionando hasta entonces, porque si se empieza a desmontar cuando ya han llegado los primeros mil, quienes cruzan meta al final se encuentran un descampado.
Es exactamente el público que más necesita el ambiente: llevan más tiempo corriendo, llegan más cansados y suelen ser quienes hacen la carrera por primera vez. Mantener la zona activa esa última hora cuesta poco en personal y es lo que diferencia una carrera cuidada de una que solo atiende a los que van delante.
Antes de que lleguen los corredores, que en carreras suele ser dos horas antes de la salida. Cerramos el montaje con margen y coordinamos con la organización para no interferir con la entrega de dorsales.
Depende de los inscritos. Para dos mil corredores solemos trabajar con doscientos a cuatrocientos metros cuadrados en la zona de meta. Con el plano os decimos qué cabe sin interferir con el paso de corredores.
Sí, trabajamos con masajistas profesionales. Es un servicio que se valora mucho y que conviene no improvisar, tanto por la calidad como por la responsabilidad que implica trabajar con corredores recién llegados a meta.
Sí, si están próximas. Si la salida y la meta están separadas, se dimensiona como dos zonas independientes con personal propio en cada una, y eso se refleja en el presupuesto.
Sí. Montamos la activación del patrocinador dentro de la zona de meta con su personalización y su mecánica, que en este contexto tiene muy buena aceptación por parte del público.